Unpopular Opinions by Brix

Crónicas Artanónicas: El Montaje de Moulin Rouge

BLOG

Leonardo Mariaca

4/7/20263 min leer

LOVE BOMBING AL EMPEZAR UN CONFUSO SUEÑO

A mediados de uno de los eventos más difíciles de mi vida, donde cambios bruscos e inesperados pasaban en medio de quinto de secundaria. Se presentó una oportunidad única, el primer y único musical de teatro que consideraba mi favorito desde que era un niño, abría audiciones para junio de 2024. Conocido como el musical “Cats”.

—Nahhh, solo bailarines expertos con la flexibilidad de un chicle podrían entrar a una obra así— fue lo primero que pensé. Hasta ver los roles disponibles y saber que la mayoría tenían solos de canto o tablas de actuación muy interesantes. Aparte que mi madre me incentivó mucho a audicionar junto a ella. No tenía idea de que después de uno de los castings más duros y completos que hasta ahora viví, recibiría una carta que cambió 360 grados el rumbo de vida.

“Fuiste aceptado, tu talento y dedicación durante las audiciones nos han impresionado enormemente”.

No debería haberlo tomado tan a pecho, pero en circunstancias difíciles, esas palabras fueron por mucho tiempo la mayor razón para seguir vivo. Entonces cometí un error que no creo vuelva a cometer como artista, lanzar todo mi mundo a un costado y enloquecer obsesionándome por el mundo del teatro musical. Depender física y psicológicamente al dedicar mi cuerpo y alma a ese escenario que me alejaba de los problemas.

Pero cuando el día llegó, cuando el show terminó y las luces se apagaron, toda la obsesión y amor que tenía se desvaneció en tan solo un día, dejando una de las mayores depresiones post-show del mundo. Incluso hoy en día tengo muy idealizados esos ensayos gatunos, el único lugar donde recibí un taller de maquillaje precioso, donde tuve miles de cambios de vestuario, donde pude cantar junto a mi mamá, donde no importaba hasta qué hora me quedaría bailando y cantando.

Posteriormente, al pasar los meses en medio año sabático de parte de la compañía, el sentimiento volvió, y una idea ambiciosa llegó para el Día del Niño. Montar un número de “Cats” en mi colegio y transmitir esa motivación a los niños en su gran día. Entonces pueden imaginarse a padres de familia ayudándome amarrando y construyendo colas y orejas de gato, invirtiendo en partes para armar un tren a la altura del musical, y ahorrando en los maquillajes para pintar a mis compañeros que se subieron al proyecto.

Cuando finalmente el día llegó, el resultado fue más que gratificante. El Gato del Tren Express recibió aplausos de niños, profesores y personas que jamás imaginé que podrían apoyarme. El arte une, y en este caso un lindo proyecto con la intención de motivar a la gente cumplió su cometido. Todo fue en honor a esas personas que alguna vez vieron potencial en alguien que hasta ahora no tiene ni la menor idea de lo que vieron en él.

Hoy en día, después de ganar experiencia y ver cómo realmente es el mundo del teatro musical en mi país, tengo decidido estudiar y dedicarme a lo que más amo en el mundo: el teatro musical. Y todo fue gracias a la exigencia y niveles de frustración que pude ganar en Artanon, donde forjé mi criterio y carácter como artista, dándome cuenta de lo importante que es una buena utilería, vestuario y orquesta en esta ciudad donde el público poco a poco se convierte en una sociedad conformista. Donde los bailarines talentosos anhelan cantar, pero simplemente están encasillados en el cuerpo de baile. Donde los payasos que cantan más o menos bien no tienen idea de solfear o ser un buen ensamble porque su ego no se los permite. Donde los directores que no pudieron actuar, bailar y cantar abren su productora única y exclusivamente por fines lucrativos sin una pizca de amor. Donde el mensaje se deformó y el amor al arte desapareció.

La única sensación que dejan en mí es querer escapar, pero no para huir de mis tormentos. Sino para ver cómo realmente es una producción profesional fuera de este país, fuera del nepotismo o sufrimiento de los demás.
El público está creciendo y se merece un show de arte. No de egos.